PAUL JOHNSON / The Ledger Archivo Oficiales del Condado de Polk en una sesion de entrenamiento, donde aprenden como responder a un tiroteo en una escuela.
Los actos violentos registrados recientemente en las escuelas públicas de la Florida Central han generado un sentimiento de aprehensión entre los padres de familia por la inseguridad que representa el enviar a sus hijos a las instituciones educativas.
La violencia que al parecer trasciende desde las calles y algunos hogares hasta los campos escolares, provoca en muchos padres latinos la percepción de que la seguridad de sus hijos está en riesgo cada vez que se montan en el autobús escolar y se pasan más de la mitad del día en sus escuelas.
Y es que pese a que en general, de acuerdo con estadísticas del Departamento de Educación de la Florida, la violencia en las escuelas ha declinado en los últimos tiempos, los actos criminales que envuelven a un adolescente han aumentado.
Entre esos casos de violencia registrados en Polk, uno de los más recientes tiene que ver con dos niñas de la Escuela Secundaria Kathleen, donde una de ellas, de 16 años cortó a otra en un lado de su cuello, durante un incidente que empezó como una pelea entre las dos jóvenes en la cafetería del plantel, poco antes del inicio de las clases, alrededor de las 7:06 a.m., de acuerdo al informe oficial de la Comisaría de Polk.
La víctima recibió una herida superficial en su cuello de cuatro pulgadas y la victimaria fue apresada por poseer un arma en la escuela, una felonía del tercer grado y por asalto agravado a otros estudiantes, indica el informe.
Sin embargo, uno de los peores casos de violencia juvenil de los últimos tiempos registrados en el condado ha sido el ya tristemente célebre caso de los ocho adolescentes que según la comisaría, golpearon salvajemente a otra, todo por la emoción de la pelea y con el propósito de ganar publicidad, ya que supuestamente y de acuerdo con las declaraciones oficiales de la Comisaría de Polk, la idea detrás del ataque era grabar un vídeo y publicarlo en la Internet.
El acoso, que ahora se ha convertido en crimen serio, gracias a una nueva ley aprobada recientemente por la Legislatura de la Florida, es también una de las formas de violencia más frecuente en las escuelas, provocando incluso que sus víctimas recurran al suicidio como desesperantes alternativas fatales que pretenden terminar con el problema.
En el Condado de Polk durante el año escolar 2006-2007, se registraron 424 incidentes violentos, siendo 10 de ellos posesión de armas, 99 actos violentos en contra de otras personas, de acuerdo a estadísticas del Departamento de Educación de la Florida.
Durante el mismo año escolar, las escuelas intermedias de Polk reportaron 1,096 incidentes criminales, repartidos entre 198 actos de mala conducta no violenta, 34 de posesión de armas, 255 actos violentos en contra otras personas, incluyendo estudiantes y personal escolar y 145 relacionados con el uso o posesión de tabaco, drogas y alcohol.
A nivel secundaria, en total, el Distrito Escolar de Polk reportó 1,172 incidentes criminales y actos violentos en sus escuelas secundarias de los cuales 226 fueron considerados como conducta desordenada e incidentes que no llegaron a la violencia.
Asimismo, el distrito reportó 106 taques violentos en contra de otras personas, 423 peleas y acoso, 41 actos que envolvieron armas y 342 actos relacionados con el uso de tabaco y drogas en los planteles, muestran cifras del Departamento de Educación.
Estas estadísticas son compiladas anualmente por el Departamento de Educación de la Florida, a partir de los casos criminales y violentos reportados a esa institución estatal por la Junta Escolar de los condados que a su vez los recogen de los reportes que les envían cada una de las escuelas.
Las escuelas secundarias de la Florida, aunque relativamente más seguras en comparación con otros estados, donde incluso se han registrado balaceras, como es el notorio caso de la Escuela Secundaria Columbia, en Colorado, registraron sin embargo un total de 35,916 actos violentos y crímenes, siendo casi la mitad de estos, ó 15,390 peleas y acosos, 3,645 actos criminales no violentos.
A nivel estatal, las escuelas de la Florida registraron el hallazgo de 1,184 armas en posesión de estudiantes. Con todo, la incidencia de crímenes violentos en contra de otras personas fue de 3,009 mientras que los relacionados con el uso de drogas y tabaco fue de 9,253.
La violencia escolar asusta
La violencia generada en las escuelas entre estudiantes, también trasciende fuera de estas, y viceversa. Eso lo puede constatar la madre latina Katia Marrero, madre de Kristian Marrero-Cassola, un adolescente de 13 años quien perdió la vida en manos de otro estudiante.
De acuerdo con Katia Marrero, el joven que victimó a su hijo lo venía acosando desde hacía un tiempo; el homicida ahora está en la cárcel y se espera que sea juzgado como un adulto.
"La violencia en las escuelas es algo que asusta, por ejemplo, yo me fui a mi trabajo tranquila ese día, sabiendo que mis hijos son niños buenos y que irían a la escuela y volví para encontrar una tragedia y a mi querido hijo muerto", afirma la madre quien aún no se repone de la pérdida de su hijo, hace cinco meses.
Marrero, madre de otro niño de 11 años, vive con el corazón en la boca, preocupada de que lo mismo pudiera ocurrir al hijo que le queda.
"El muchacho que mató a mi hijo impunemente está tratando todo lo posible para salir de la cárcel, incluso alegando que mi querido Kristian escribía canciones para molestarlo, lo cual es totalmente ridículo ya que Kristian componía reguetón en español y ese muchacho habla inglés", señaló la madre.
Una de las preocupaciones más grandes que comparte Marrero con otros padres latinos, es el problema de comunicación entre los padres que no hablan español, los maestros y el personal escolar.
Afirma que de haber existido alguna plataforma bilingüe en la escuela, es probable que su hijo estuviera vivo, pues en varias ocasiones trató de quejarse con el plantel, pero la barrera del idioma creó dificultades en ese sentido.
"Al momento del incidente que empezó en la escuela nadie hablaba español allí y los padres latinos nos teníamos que quedar sin ayuda, pero a raíz de la muerte violenta de mi hijo, están tratando de cambiar las cosas, pero todo seguirá igual si los maestros no tienen amor a su trabajo y actúan en consecuencia", señaló la madre.
Y es que crear conciencia y entender la cultura latina por parte de los maestros es vista como vital para frenar la violencia que muchas veces es generada por encuentros raciales en las escuelas asegura Marrero, cuyo argumento coincide con los de expertos del Departamento de Educación que el mes de abril pasado participaron en la Tercera Conferencia, efectuada en la vecina Ciudad de Orlando, en el Condado Orange.
En una opinión sobre el problema de la violencia escolar, el acoso y la prevención del suicido entre jóvenes, Kathryn Power Directora del Centro para la Salud Mental del Servicio de Salud y Humano de los Estados Unidos, indicó que "antes de que podamos transformar nuestras vidas, tenemos primero que transformar como nuestras comunidades trabajan juntas", añadiendo que la salud mental y emocional de los menores no es un asunto que compete tan solo a las familias y los psiquiatras y psicólogos.
Transformar la cultura de las escuelas toma tiempo, admitieron los funcionarios en dicha conferencia, sin embargo, los recursos para ello podrían estar disponibles a través de los fondos apropiados por el Departamento de Educación para la Seguridad de las Escuelas.
Durante el año escolar del 2007-2008, la Florida dedicó $76,617,665 a mejorar la seguridad de las escuelas y por ende, a controlar y prevenir la violencia en estos planteles.
Estos fondos pueden ser utilizados por los distritos escolares mejorar el ambiente de seguridad, a través de programas para después de la escuela y ayudar a los niños a entender la violencia como un grave factor.
El Distrito Escolar de Polk recibió este año escolar un total de $2,300,591 para utilizarse en la seguridad escolar.