De acuerdo con Childhelp, una organización sin fines de lucro dedicada a combatir el abuso infantil, cuatro niños morirán hoy en los Estados Unidos víctimas de abuso infantil. Cada mes perdemos el equivalente a un avión Boeing 737 lleno de niños. Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, la Administración de la niñez, Adolescencia y Familia, en el año 2001 se reportaron en los Estados Unidos unos 903,000 casos de negligencia y abuso infantil. Además, entre los niños más pequeños, los casos fueron fatales; más del 40 por ciento fueron menores de un año y casi el 85 por ciento fueron menores de 6 años de edad. No menos reveladores fueron otros datos arrojados en ese mismo año, los cuales indicaron que más del 80 por ciento de los actos de abuso infantil fueron cometidos por los padres. Indiscutiblemente, el conocimiento de las causas y consecuencias del abuso infantil sigue siendo un tema de preocupación para nuestra sociedad , la cual se ha dedicado a buscar diferentes alternativas para prevenir y erradicar la incidencia de este grave problema durante los últimos años.
El capítulo 39 de los Estatutos de la Florida indican que cualquier persona que conozca, o tenga una causa razonable de sospechar que un menor es abusado, abandonado, o descuidado (negligencia) por sus padres, guardián legal, o cuidador, u otra persona responsable por el cuidado del menor, deberá reportar inmediatamente su conocimiento o sospechas a la línea de ayuda para reporte de abusos de la Florida, del Departamento de Niños y Familias.
Resulta importante destacar que un niño abusado es un niño que padece o está en peligro de padecer un impedimento mental, físico o emocional a causa de un acto voluntario (o amenaza) de maltrato físico, mental o sexual (incluyendo la prostitución). La negligencia está relacionada con aquellos menores que sufren un impedimento físico, mental o emocional a consecuencia de la privación de comida, ropa o tratamiento médico por parte de sus padres, guardianes, o cuidadores. La negligencia también se refiere a la falta de cuidados, supervisión, servicios o protección por parte de sus padres, guardianes o cuidadores, que amenacen con la integridad física y mental del menor.
Para prevenir el abuso de niños solo basta con tener un poco de conciencia y atender aquellas necesidades que ellos exigen diariamente. Igualmente es importante estimularlos tanto física como mentalmente para mejorar así sus capacidades físicas e intelectuales. Algunas actividades que pueden servir para estimular a un menor: la práctica de un deporte, tocar instrumentos musicales, leer cuentos, ver videos educativos, atender conciertos, teatros, zoológicos, etc.); pero lo más recomendable es mantener una sana y constante comunicación con ellos para estar más al corriente de sus inquietudes y necesidades.
A continuación algunas formas utilizadas para reportar abuso, negligencia o explotación a un menor.:
Por via Telefónica: 1-800-96-ABUSE (1-800-962-2873)
Por TDD (Teléfono de asistencia para personas sordas): 1-800-453-5145
Por un reporte escrito con su nombre y número teléfono o fax el cual puede ser enviado al siguiente número de fax: 1-800-914-0004. El formato para el reporte está disponible en electronica: http://www.dcf.state.fl.us/abuse/howtoreport.shtml